Cómo crear equipos de alto rendimiento

La semana pasada tuvimos la suerte de asistir a un taller de TeamLabs, organizado en Espacio Res (un lugar fantástico donde florecen empresas realmente interesantes). El taller trataba sobre la necesidad de identificar los propósitos que nos mueven a comenzar nuevos proyectos. Ser capaces de entender, y hacer entender, el porqué más profundo de nuestros actos.

Comprender el propósito de lo que hacemos, y rodearnos de personas que tienen la misma pasión por conseguir esos objetivos, son la base del éxito cuando se trata de trabajar en equipo. En Dinngo, por ejemplo, el propósito con el que creamos nuestro proyecto más internacional, Design Thinking en Español, es: “Crear una plataforma que democratizara el acceso a la información sobre Design Thinking para la Comunidad Iberoamericana“. Era nuestro fin, y quienes trabajamos en el proyecto estamos unidos por la satisfacción de saber que cada uno de nuestros actos está ayudando a una persona en este sentido.

Pues bien, unido a la importancia de identificar el propósito, a lo largo del taller nos introdujeron el Modelo de Drexler-Sibbet para la creación de equipos de alto rendimiento. Nos resultó realmente interesante, y por eso queremos compartirlo con vosotros.

El modelo defiende que para llegar al Alto Rendimiento, un equipo debe pasar por las siete etapas que podéis ver representadas en el siguiente gráfico:

Nuestro gráfico del Modelo de Drexler & Sibbet para equipos de alto rendimiento (Team Performance Model).

1/ Definir el propósito. ¿Por qué estamos aquí?. Como hemos comentado anteriormente, cuando un equipo comparte el propósito de lo que hace, termina afianzando su sensación de pertenencia al proyecto. Gracias a ello estaremos definiendo y consolidando la “cultura empresarial”. En cambio, si avanzamos sin un propósito definido, el equipo puede trabajar desorientado, fomentando la inseguridad en las acciones.

2/ Construcción de confianza. ¿Quiénes somos?. Es importante, no sólo saber que estamos alineados con el propósito, sino también conocer a las personas con quienes trabajamos. Cuáles son sus puntos fuertes y débiles, cómo son… Esto fomentará la fiabilidad entre los miembros, la sinceridad, y la confianza en el equipo.

3/ Fijación de objetivos. ¿Qué hacemos?. Para que un equipo comience a trabajar de forma exitosa debe tener claro cuáles son los objetivos a conseguir, y cuáles la prioridades. Esto reducirá la apatía, y la desorientación.

4/ Compromiso. ¿Cómo lo hacemos?. No todas las empresas tienen el mismo modus operandi. De hecho, la forma de proceder puede definir la esencia de nuestra compañía. El equipo debe conocerla, y no sólo eso, también puede participar en la definición de las estrategias que se desarrollarán para conseguir los objetivos. Plantear roles, definir responsabilidades, saber distribuir bien los recursos. Todo ello ayudará a fomentar la agilidad en la toma de decisiones, reduciendo la dependencia y la resistencia al cambio.

5/ Implementación. ¿Cuándo, dónde?. Los equipos de alto rendimiento siempre deben tener clara la planificación del proyecto que estén desarrollando. Conocer y entender los procesos ayuda a los participantes a estar alineados, fomentando la eficiencia y reduciendo tanto los conflictos internos como el incumplimiento de los hitos definidos.

6/ Alto rendimiento. ¡Wooow!. Si hemos llegado hasta aquí, Drexler y Sibbet aseguran que habremos alcanzado el alto rendimiento. Gracias a ello, habremos establecido sinergías que harán de nuestros equipos un engranaje perfecto. Una máquina puesta a punto que consigue resultados fascinantes.

7/ Renovación. ¿Por qué continuar?. Cuando llegamos a la cúspide del alto rendimiento, es importante renovar objetivos para evitar el aburrimiento o la fatiga. Y lo que es más importante, es algo imprescindible en el mundo V.U.C.A. en el que vivimos. Por ejemplo, Apple transformó por completo el mercado de la tecnología móvil en 2007. Y ahora están apostando por nuevos objetivos: el sector de la conducción autónoma.

¿Y tu equipo, cumple con las etapas para conseguir el alto rendimiento? Muchas veces trabajamos movidos por la inercia, arrastrados por el peso de la rutina y los compromisos a corto plazo. Menos veces de las que deberíamos nos paramos a evaluar si podríamos hacer las cosas mejor. Por ello, te invito a que repases los siete puntos definidos por Drexler y Sibbet, y pienses qué podrías hacer a partir de hoy para convertir a tu equipo en una máquina prodigiosa.

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Soy Rocío. Me apasiona el diseño y la innovación, crear y compartir. Aunque oficialmente soy arquitecta y máster en diseño de producto, me gusta definirme como "solucionadora de problemas".

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