empatía design thinking

Haz de la empatía tu ventaja competitiva

Hoy en día los cambios se suceden a todos los niveles, y cuando hablamos del mundo empresarial, esto tiene unas consecuencias fabulosas… O devastadoras. Las empresas consolidadas están orientadas a la eficiencia. Han optimizado sus procesos y recursos a lo largo de los años para hacer cada vez mejor lo que ya saben hacer. Pero en un contexto como el que nos encontramos, necesitan sumar algo nuevo: la agilidad estratégica. Esto consiste en ser capaces de tomar e implementar decisiones estratégicas de forma rápida y acertada, que afectan a sus procesos, servicios y productos; y que están asociados a cambios culturales, sociales, políticos, económicos, de los que a menudo se tiene poca información.

En mi trayectoria como consultora en innovación, ahora como CEO de Dinngo, cuando hablo con equipos de dirección a menudo me repiten lo mismo:

 

”¡No tenemos tiempo para pensar!”

 

Estamos tan inmersos en cumplir con las actividades diarias que solemos basar nuestras decisiones en experiencias anteriores, en opiniones personales, o en informes de mercado.

A esto hay que sumar que los clientes nos hemos vuelto muy exigentes. Gracias a las nuevas tecnologías el canal de comunicación empresa-cliente se ha vuelto bidireccional. Hoy, si estamos insatisfechos, compartimos nuestra experiencia con todo el mundo gracias a las redes sociales, pudiendo provocar consecuencias catastróficas. En este contexto, cada vez más empresas somos conscientes de que, si queremos desarrollar soluciones que ayuden a las personas, debemos entender realmente las necesidades de nuestros clientes y empleados. Nosotros lo llevamos a cabo diariamente mediante el método de Design Thinking.

El Design Thinking te permite desarrollar soluciones innovadoras que estén basadas en las necesidades reales de los usuarios. Actualmente muchas empresas lo utilizan en sectores muy diversos: salud, tecnología, banca, incluso innovación social, y nosotros ofrecemos formación online, práctica, tutorizada y certificada por Design Thinking en Español en nuestra plataforma Dinngo Lab. El método está caracterizado por tres aspectos principales:

Debemos empatizar con nuestros usuarios y su contexto. No podemos tomar decisiones basándonos en suposiciones, sino que debemos conocer los problemas, necesidades, deseos y contexto de las personas para las cuales estemos planteando una solución. Y a eso sumarle una investigación exhaustiva de tendencias y referentes actuales.

Hace poco una multinacional nos pidió mejorar la comunicación entre sus empleados. Una cosa que identificamos era que llevaban años hablando con compañeros vía teléfono o mail, pero que no conocían sus caras. Esto no lo habríamos descubierto si no hubiéramos hablado con ellos. Tenerlo en cuenta en la definición de la solución les aportó mucho valor. Cuanto más valor aportes a tus usuarios, más aceptación y potencial de cambio tendrán tus proyectos.

El Design Thinking defiende, además, que hay que trabajar de forma colaborativa. Cada persona puede aportar, no solo por su perfil profesional, sino por su bagaje personal. Por lo tanto, promueve la creación de equipos heterogéneos en sexo, cultura y edad. Personas que sean curiosas, y capaces de pensar de forma divergente, poniendo en duda el Status Quo. En definitiva, equipos que no hayan perdido su mentalidad de niños. Empatiza con tu equipo, ofrécele libertad para que aporten desde su punto de vista genuino, en la generación de soluciones.

Finalmente, otro de los rasgos fundamentales del Design Thinking es el fomento de la diversión. Defiende que las personas que se lo pasan bien mientras trabajan son más productivas, tienen menos miedo a equivocarse, y terminan proponiendo soluciones más innovadoras. Esto es algo que se toma muy en serio Google, que permite a sus trabajadores dedicar un 10% de su tiempo a desarrollar proyectos propios, fomentando así la innovación dentro de la empresa.

Esta nueva forma de trabajar merece la pena, y su eje central es LA EMPATÍA. No está reñida con ser una empresa grande o pequeña, joven o con décadas de experiencia; sino con nuestra capacidad para cambiar nuestra forma de pensar. Un cambio de mentalidad que nos permitirá enfrentarnos al contexto actual con un optimismo contagioso, tanto para nuestros clientes como para nuestros empleados.

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Soy Rocío. Me apasiona el diseño y la innovación, crear y compartir. Aunque oficialmente soy arquitecta y máster en diseño de producto, me gusta definirme como "solucionadora de problemas".

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